lunes, 8 de junio de 2020

EL Leviatán, Joseph Roth




Me propuse leer El Leviatán de Joseph Roth impulsado por una recomendación en la red del inefable Enrique Vila Matas.  Me encontré un relato corto de 1934 con una historia sencilla, algo arcaica y con cierto tono de parábola que resulta muy recomendable. Se lee en apenas una hora así que no creo que represente un gran riesgo acercarse al texto de Joseph Roth.

lunes, 1 de junio de 2020

14, Jean Echenoz




Una obra sobre la Primera Guerra Mundial y un título que conduce directamente al inicio de una carnicería humana de cotas insospechadas por aquel entonces.  

Señalar que el libro tiene apenas cien páginas y su lectura es rápida y fluida. El relato se centra en la vivencia de varios jóvenes del noroeste de Francia. Comienza con la llamada a filas y discurre hacia el trágico destino que aguarda a cada uno de ellos.

Más importante que la propia historia es el tipo de narración. No hay detalles pormenorizados del combate, reflexiones y sentimientos exacerbados, tampoco un desarrollo de conflictos entre personajes. Echenoz emplea un narrador a modo de cámara que mantiene la distancia con hechos y personajes y fija un ritmo mecánico y constante. 

Una manera de narrar arriesgada, con una sucesión de acontecimientos que tienen el mismo peso, independientemente de su aparente relevancia, ya sean un paseo por una calle desierta o las consecuencias de la explosión de un obús. El pasado solo se intuye, los conflictos permanecen ausentes en una asepsia solo aparente: el lector sacará sus conclusiones en un contexto de destrucción. 

Pero detrás de los hechos hay un dolor claro, velado de modo intencionado, pero palpable como el viscoso barro de las trincheras.

sábado, 16 de mayo de 2020

Pureza, Jonathan Franzen




Pureza entra dentro de un tipo de libros que denomino big seller, aunque esta acepción inventada denote una falta de imaginación preocupante por mi parte. Son obras impecables desde el punto de vista técnico, en estructura y forma, escritas por autores de reconocida trayectoria y mucha experiencia que por su nombre atraen a un público exigente aunque minoritario. Obras bien escritas, que globalmente venden un buen pellizco de libros, pero que se olvidan pronto. Por poner algún ejemplo de big seller, se me ocurren muchos de los libros de la última etapa de Paul Auster o algunos de Murakami como After Dark. Autores con buenas obras, reflejo de momentos de claridad, que por la necesidad de seguir publicando han continuado con títulos muy menores que apuntan a cierto estancamiento. Pureza tiene la ambición de sus 697 páginas y del nombre de Franzen, pero parece más fruto de un afán editorial en el que sobra profesionalidad literaria al servicio de una historia a la que le falta frescura.

viernes, 10 de abril de 2020

La última copa, Daniel Schreiber




La última copa es un ensayo sobre el alcohol, pero centrado en la sobriedad. No es una obra sobre el camino hasta la última copa sino sobre la difícil tarea de mantener la abstinencia. Interesante para aquel que acabe de abandonar la bebida o que piense que está rebasando cierto límite. Quizá no tanto para bebedores convencidos o para aquellos con dudas. Tampoco para los que ansíen encontrar una sucesión de anécdotas alcohólicas bukowskianas con rumbo a la destrucción, posterior epifanía y salvación. Un ensayo muy crítico con el universo del alcohol y su complacencia circundante. Un  alegato que fácilmente puede ser tildado de puritano, según reconoce el autor en varios tramos del texto, pero que en todo caso encaja con su experiencia vital. 

lunes, 2 de marzo de 2020

Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, Michael Chabon



El escenario siempre eterno y perdurable de la Segunda Guerra Mundial como trasfondo de una historia de Houdini y héroes de cómic. La fascinación literaria por la barbarie nazi aunque la estadística de telediario diga que los jóvenes de Europa empiezan a olvidar el Holocausto. Una historia de exilio y separación, de Praga a Nueva York, de la persecución europea en Checoslovaquia a un Manhattan en 1940, reverberante y cosmopolita. Kavalier, el único hijo al que la familia puede mandar al encuentro de los parientes que habitan fuera de la órbita nazi. Pero quedará un estigma: el dolor de los que quedan atrás, su hermano menor, sus padres. 

domingo, 15 de diciembre de 2019

La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa




      Siempre he creído que la primera novela de un autor tiene una pátina especial. El tortuoso camino plagado de rechazos y dudas convierte muchas veces la publicación en un milagro y deja la eterna pregunta sobre todas aquellas obras olvidadas en un cajón que pudieron tener un destino distinto, quizá brillante. Un universo de obras desaparecidas, de talentos literarios no consumados, de azar delirante. De este periplo no escapó La ciudad y los perros, novela premiada y de éxito casi inmediato, que se considera un hito dentro del fenómeno literario conocido como boom latinoamericano, pero que fue rechazada y vio la luz gracias a la insistencia creadora del autor y a la figura de Carlos Barral, que propició su publicación en la España de la censura en 1963. Con un azar cruel o con un ánimo tendente al abandono la obra se habría olvidado y Vargas Llosa puede que fuera un ser anónimo con una vida dedicada a una profesión anodina al cuidado de su familia. Habría sido una lástima porque se trata de una obra meritoria para la edad con la que contaba el autor, con algo más de veinte años, y que décadas más tarde goza de vigencia, algo nada sencillo.

lunes, 8 de julio de 2019

Conejo en paz, John Updike





Hace tiempo pensé en hacer una alineación de un equipo de fútbol de personajes literarios, una ocurrencia en tiempos de sobrecalentamiento mental. Un equipo abigarrado en el que podía caber el Sueco Levov, Frank Bascombe, el inefable Bardamu de Céline, Jakob Von Gunten o Ferdyrdurke. Un once limitado por cuestión de número, pero en el que no dudaba de la presencia del icónico, aunque probablemente olvidado en la actualidad, Harry “Conejo” Armstrong, el personaje de Updike. Cada equipo de fútbol literario depende de las razones de cada lector, pero en el mío reservaría un lugar para el personaje que salió a comprar tabaco y no regresó a casa son su mujer e hijos. Conejo en paz, es el cuarto libro de esta saga y contiene numerosos hilos que conducen a las anteriores obras, con lo que es muy conveniente empezar por Corre, Conejo.