En el Japón de
la Segunda Guerra Mundial, próximo a la derrota, unos niños son llevados desde
el reformatorio en el que viven a un pueblo alejado en las montañas. Sus
habitantes los acogen con desagrado y un rechazo fundado en el miedo, pero apenas
hay tiempo para nada porque ante la inminencia de una mortal epidemia huyen y
abandonan a los niños en el pueblo solo un día después de su llegada. La única
salida del lugar es bloqueada y se les amenaza con un disparo si
intentan sortearla. La única opción de estos chavales será sobrevivir en ese
pueblo, afrontar las penalidades que surjan y organizarse como puedan en unos
días posteriores en los que no solo acecharán las dificultades sino la propia
muerte.
