Héroes supuso la confirmación de Ray Loriga en el panorama
literario español de comienzos de los años noventa tras un primer libro, Lo peor de todo, que tuvo cierta
repercusión. Con el paso del tiempo la cuestión consiste en apreciar el peso
real de la obra veinte años después de su publicación (1993) para valorarla con
la distancia adecuada. Tras la lectura llama la atención el impacto que generó
en su momento porque tras el halo de experimentación y decadencia que impregna
la obra la sensación final es de irrelevancia.
