sábado, 20 de febrero de 2021

El paso siguiente en el baile (Tim Gautreaux)

 


No puedo divagar porque enseguida te cansarás y lo único que quieres saber es si merece la pena leer este libro. Una respuesta rápida. Sí, léelo, porque es una buena novela realista. Diálogos creíbles, descripciones precisas, escenas evocadoras. Calidad literaria al servicio de la narración.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Cartero, Charles Bukowski

 

Un tipo con magnetismo, pero sin talento. La falta de finura artística compensada por la atracción. Historias sin adornos que se ajustan al patrón del realismo sucio, estilo áspero y un perfil autobiográfico que suscita el interés de un público fiel pero que como buen fenómeno magnético también implica la repulsión. Una cuestión de polos aplicable tanto a su narrativa como a su poesía y que para el lector que no conoce a Bukowski se aclara al leer un párrafo. A las pocas líneas, esa muestra breve muestra a qué atenerse: aferrarse a la lectura o huir. Decisión del lector.  

jueves, 26 de noviembre de 2020

Las hijas de otros hombres, Richard Stern

 


        Dijo Philip Roth que Las hijas de otros hombres, “a su feliz pequeña escala”, fue a los sesenta lo que El gran Gatsby o Las uvas de la ira a sus respectivas décadas. Esta nota aparece en la contraportada de la cuidada edición de Siruela como reclamo para lectores perdidos en busca de guía. Yo me acerqué a la obra por una recomendación de la librería La Lumbre de Madrid, pero he de confirmar las palabras de Roth. Un adepto al realismo y más concretamente a la novela de clase media norteamericana no puede dejar escapar este libro, con la eterna historia de personajes que se pierden en sus inevitables descomposiciones. En Las hijas de otros hombres asistimos al fin de un matrimonio en los que la existencia del protagonista se sale del camino despejado para entrar en una vereda angosta y desconocida.

martes, 6 de octubre de 2020

Elisabeth Costello, J.M. Coetzee

 


Elisabeth Costello es un libro de relatos, con su hilo conductor, un orden determinado y un corpus concebido como un todo. En algún sitio he visto el calificativo de novela, pero la denominación resulta incorrecta. Creo que quizá solo buscaba atraer más público, vender más, dada la desconfianza que muchos sienten ante la palabra relato. Parece que nadie quiera cortometrajes, solo el glamour del largo. Pero la literatura no funciona así y un libro de relatos es algo serio, palabras mayores. Aún así, si este va a ser el primer contacto con Coetzee, mejor empezar con Desgracia o Verano, pero los seguidores del sudafricano, entre los que me encuentro, tienen en este volumen un buen lugar para reencontrarse con su obra.

domingo, 26 de julio de 2020

El lamento de Portnoy, Philip Roth



Portnoy es un judío que se desgañita contra su propia tradición, contra sus padres, que tiene un serio problema con el sexo y unas relaciones peculiares, por decir algo, con las mujeres. Uno puede preguntarse, ¿fue antes Portnoy o Woody Allen? La obra de Roth y Toma el dinero y corre son ambas de 1969. Una curiosidad para que el lector pueda intuir el tipo de protagonista que puede encontrarse. Hablamos de judíos locuaces, ácidos e irreverentes que hoy en día tienen serios problemas frente a los actuales filtros de corrección .

lunes, 8 de junio de 2020

EL Leviatán, Joseph Roth




Me propuse leer El Leviatán de Joseph Roth impulsado por una recomendación en la red del inefable Enrique Vila Matas.  Me encontré un relato corto de 1934 con una historia sencilla, algo arcaica y con cierto tono de parábola que resulta muy recomendable. Se lee en apenas una hora así que no creo que represente un gran riesgo acercarse al texto de Joseph Roth.

lunes, 1 de junio de 2020

14, Jean Echenoz




Una obra sobre la Primera Guerra Mundial y un título que conduce directamente al inicio de una carnicería humana de cotas insospechadas por aquel entonces.  

Señalar que el libro tiene apenas cien páginas y su lectura es rápida y fluida. El relato se centra en la vivencia de varios jóvenes del noroeste de Francia. Comienza con la llamada a filas y discurre hacia el trágico destino que aguarda a cada uno de ellos.

Más importante que la propia historia es el tipo de narración. No hay detalles pormenorizados del combate, reflexiones y sentimientos exacerbados, tampoco un desarrollo de conflictos entre personajes. Echenoz emplea un narrador a modo de cámara que mantiene la distancia con hechos y personajes y fija un ritmo mecánico y constante. 

Una manera de narrar arriesgada, con una sucesión de acontecimientos que tienen el mismo peso, independientemente de su aparente relevancia, ya sean un paseo por una calle desierta o las consecuencias de la explosión de un obús. El pasado solo se intuye, los conflictos permanecen ausentes en una asepsia solo aparente: el lector sacará sus conclusiones en un contexto de destrucción. 

Pero detrás de los hechos hay un dolor claro, velado de modo intencionado, pero palpable como el viscoso barro de las trincheras.