Philip K. Dick (1928-1982) escribió la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que inspiró la fantástica película Blade Runner. Parte de su fama proviene de esta circunstancia, pero la verdad es que se considera un reputado escritor de ciencia ficción que en El hombre en el castillo ofrece, según los que saben del género, una de sus mejores obras.
lunes, 23 de enero de 2017
El hombre en el castillo, Philip K. Dick
Philip K. Dick (1928-1982) escribió la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que inspiró la fantástica película Blade Runner. Parte de su fama proviene de esta circunstancia, pero la verdad es que se considera un reputado escritor de ciencia ficción que en El hombre en el castillo ofrece, según los que saben del género, una de sus mejores obras.
lunes, 2 de enero de 2017
Bartleby y compañía, Enrique Vila-Matas
Bartleby es uno de los personajes más importantes del mundo de la
literatura. Cualquiera que empiece esta reseña y que no conozca el relato de
Melville Bartleby, el escribiente debe
abordar inmediatamente su lectura y concentrar sus esfuerzos en conocer a ese insólito
personaje, dueño de una de las frases más míticas jamás expresadas en una
ficción: “Preferiría no hacerlo”. Vila-Matas, escritor original, personaje inclasificable,
extrae a Bartleby del cajón literario para realizar una reflexión sobre las
implicaciones de la negación literaria.
viernes, 9 de diciembre de 2016
La literatura nazi en América, Roberto Bolaño
La literatura nazi en América
figura, según quien opine, como una obra menor de Roberto Bolaño. Los que la
consideran de este modo probablemente lo hagan valorando el conjunto de su obra
y atendiendo a otras de mayor calado, como por ejemplo Los detectives salvajes, pero no debe olvidarse un detalle
importante. La literatura nazi en América
llamó la atención de las grandes editoriales —se publicó en Seix Barral aunque
Anagrama se encontraba al acecho— y su publicación en 1996 abrió la espita que
permitió la publicación de muchas obras del autor chileno, que murió
prontamente en 2003 a causa de una enfermedad hepática. Resulta imposible saber
qué habría pasado si este libro no se hubiera publicado, pero lo que conocemos
es que fue el primero que obtuvo respaldo editorial —un apoyo siempre discutible,
pero positivo para la difusión—, a pesar de tratarse de una obra atrevida.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Un puente sobre el Drina, Ivo Andric
La literatura, por mucho que nos apasione
negarla, permite rescatar del olvido todo eso sobre lo que la mirada
contemporánea, cada día más inmoral, pretende deslizarse con la más absoluta
indiferencia.
Esta cita de
Enrique Vila-Matas rescatada del libro Bartleby
y compañía me parece apropiada para Un
puente sobre el Drina. Una novela escrita en 1945 con una estructura
convencional y una forma que en ocasiones se antoja algo anticuada, pero que resulta
relevante por el testimonio que aporta acerca de la tensa y violenta
convivencia entre pueblos en la controvertida región de los Balcanes. En
concreto, la novela narra el devenir del pueblo bosnio de Vichegrado desde la
construcción del puente a finales del siglo XVI hasta el comienzo de la Primera
Guerra Mundial. Un puente construido por los otomanos en una zona que con el
paso del tiempo pasaría a formar parte del imperio austro-húngaro. Una
transición desde el mundo musulmán hasta el cristiano en una localidad en la
que conviven todas las religiones posibles con las implicaciones que conlleva.
viernes, 4 de noviembre de 2016
La habitación oscura, Isaac Rosa
Un oportuno
apagón sorprende a un grupo de jóvenes disfrutando de la noche de sábado en un
local propio. Las pasiones se desatan y semanas después deciden reservar un
espacio de ese local para crear un cuarto insonorizado y completamente a
oscuras en el que entrar cuando se desee. Desde ese punto la historia avanza
hasta un presente que bien semeja a nuestro tiempo actual. De los primeros momentos de descarga sexual
se pasa a la búsqueda de un lugar para el desahogo e incluso el aislamiento.
Los jóvenes se van transformando en adultos y las vidas se erosionan pero la
habitación oscura sigue ahí. Unos continúan fieles, otros desaparecen y nuevos
acontecimientos surgen para alimentar una trama con internet y sus
implicaciones de fondo.
miércoles, 19 de octubre de 2016
Guerra y paz, Lev Tolstói
En el último
siglo, la literatura ha evolucionado a través de diferentes movimientos y se ha adaptado
a la forma que imponía cada momento histórico o moda reciente. La actualidad
propicia que muchos libros no soporten bien el paso del tiempo y cuando ese
periodo es de más de un siglo, solo perduran aquellos, que por motivos sólidos,
han atravesado ese intrincado túnel hasta el presente. Guerra y paz no solo ha saltado esa barrera infranqueable para casi
todos sino que ha acabado convirtiéndose en uno de los clásicos de la
literatura universal. No puedo diseccionar el argumento o comentar la
estructura porque perdería el tiempo y ya se ha escrito
suficiente al respecto. ¿Qué voy a descubrir? Probablemente nada y después de
un pesado texto concluiría lo obvio: un apasionado lector de novela deberá
guardar un hueco en sus lecturas para esta obra de Tolstoi. Por este motivo, prefiero
aportar unos consejos que permitan escoger ese momento adecuado y despejar
alguna duda si es que existe.
domingo, 28 de agosto de 2016
Arrancad las semillas, fusilad a los niños, Kenzaburo Oé
En el Japón de
la Segunda Guerra Mundial, próximo a la derrota, unos niños son llevados desde
el reformatorio en el que viven a un pueblo alejado en las montañas. Sus
habitantes los acogen con desagrado y un rechazo fundado en el miedo, pero apenas
hay tiempo para nada porque ante la inminencia de una mortal epidemia huyen y
abandonan a los niños en el pueblo solo un día después de su llegada. La única
salida del lugar es bloqueada y se les amenaza con un disparo si
intentan sortearla. La única opción de estos chavales será sobrevivir en ese
pueblo, afrontar las penalidades que surjan y organizarse como puedan en unos
días posteriores en los que no solo acecharán las dificultades sino la propia
muerte.
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