viernes, 30 de marzo de 2018

Los hermosos años del castigo, Fleur Jaeggy

 

     Con la perspectiva actual, una obra acerca de la vida en un internado femenino de mediados del siglo pasado puede parecer distante. Sin embargo, Los hermosos años del castigo traspasa cualquier barrera temporal, cualquier prejuicio asociado a una adolescencia ajena y desleída. No se trata de una novela, sino de unas memorias narradas con voz evocadora sobre una tiempo suspendido en el recuerdo, con esa mezcla tan característica de languidez y fatalismo que todos reconocemos en esos momentos iniciáticos tan desagradecidos. Un conjunto con una forma de expresión que semeja muchas veces lo poético y en el que la contradicción está presente continuamente.

martes, 13 de marzo de 2018

La cena, César Aira



Lo mejor de esta obra de César Aira es que a partir de una ocurrencia consigue desarrollar una historia con ingenio y humor, dos cosas que no abundan en literatura y tampoco en muchos otros aspectos de la vida. Que nadie espere una obra trascendente que desate las pasiones humanas sino un artefacto literario poco convencional, breve y ciclotímico. Una obra que solo puede atraer a los que entienden la literatura como una herramienta apropiada para manipular la realidad, con sus estiramientos y deformaciones, sin importar que al final todo sea una broma, quizá una broma infinita como aquella voluminosa obra de Foster Wallace.

jueves, 15 de febrero de 2018

El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald




Penelope Fitzgerald (1916-2000) resulta una escritora poco convencional si se tiene en cuenta que publicó su primera obra con 58 años. Su actividad literaria e intelectual desde ese momento fue prolífica, lo que anima a perseverar en cualquier tipo de actividad con independencia de esa barrera que llamamos edad. Desde luego para ella no fue un obstáculo porque desarrolló una obra literaria que hoy en día sigue vigente. Un ejemplo lo tenemos en la reciente adaptación al cine de La librería por parte de Isabel Coixet. Sin embargo, en esta reseña toca decir algo de El inicio de la primavera, publicada en 1988 y que como apunte cabe decir que fue finalista del prestigioso premio Man Booker.

jueves, 18 de enero de 2018

Carta de una desconocida, Stefan Zweig





No hacen falta muchas líneas para describir esta novela de Stefan Zweig. Tampoco para justificar su lectura. Una obra breve e intensa que roza el alma y convierte las palabras en algo vivo y tangible. Acabas la lectura y quedas embargado por algo cercano a la belleza y el dolor, por la infinitud del amor frente a la existencia. Una prosa clara y sencilla que consigue un efecto semejante a la poesía.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Conejo es rico, John Updike




La literatura realista norteamericana, desde comienzos de siglo XX, ha explorado los terrenos aparentemente serenos de la clase media acomodada próximos a ese ideal de sueño americano tan anejo a la prosperidad y la autosatisfacción. Un modelo cuyas grietas permiten la fuga de tantos personajes novelescos que dudan de aquello que viven o, simplemente, acaban saltando por los aires. Un ejemplo claro, que tuvo un gran éxito en su momento, fue El hombre del traje gris (1955) de Sloan Wilson, cuyo título ya evoca esa masa uniforme de clase media que difiere poco de la que hoy en día puebla las ciudades de eso que llamamos primer mundo. Gente obediente que hace todo lo que se le ha dicho —debes estudiar y conseguir un empleo, casarte y tener hijos— y que de repente, duda. Divorcios, huidas, autocomplacencia y errores varios que conforman una nube gris de desestructuración emocional que se cierne sobre vidas privilegiadas. Entonces acuden a la mente Frank Bascombe, de Richard Ford, Sueco Levov, de Philip Roth o Babbit, de Lewis Sinclair. Personajes ya míticos entre los que también se encuentra, por derecho propio, Harry Angstrom, más conocido como Conejo.

martes, 5 de diciembre de 2017

A salto de mata, Paul Auster




Si hasta ahora no ha habido ninguna reseña de Paul Auster en este blog se debe a que leí prácticamente todas sus novelas antes de empezar a comentar libros en la red. También a que sus últimas novelas me decepcionaron porque parecían surgidas de la sola necesidad de publicar y parecían prescindibles.  El caso es que El país de las últimas cosas o El libro de las ilusiones, o por su puesto, su Trilogía de Nueva York, son obras muy recomendables que hace tiempo entusiasmaron a un lector más joven que el que ahora escribe estas líneas. Está claro que mi relación con Auster se enfrió, pero la relectura de A salto de mata ha reavivado la atracción por este autor cuyo magnetismo resulta innegable. De paso me ha permitido restar importancia a lo que yo consideré despropósitos literarios como aquel Viajes por el Scriptorium.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Ferdydurke, Witold Gombrowicz



Aunque muchos consideran Ferdydurke (1937) una obra maestra, parece responsable advertir al potencial lector que una obra tan inclasificable como poco convencional supone una lectura exigente. Gombrowicz fundamentó la historia en el absurdo y esto no es baladí para el que se enfrenta a una novela que requiere dejar los prejuicios a un lado y disfrutar del retorcimiento de la realidad como eje de una reflexión sobre la madurez, la forma y el arte. Una composición muy personal que resulta hilarante, pero dirigida a un público reducido.